Aichettu Hamma, activista saharaui en Cantabria: “Nacer en territorio ocupado te condena de por vida”

Aichettu Hamma Abdati nació en el campo de refugiados saharauis de Tindouf. La primera vez que vino a Cantabria fue a los cinco años a través del programa Vacaciones en Paz. Regresó al desierto y tiempo después se instaló en España con su familia de acogida. Pasaron 16 años hasta que pudo obtener la residencia española y volver a visitar a sus familiares. A pesar de que su padre biológico vive en los territorios bajo ocupación marroquí, nunca ha visitado esta zona. Tiene un hermano trabajando en Francia, otro es el delegado del Frente Polisario en Inglaterra y el más pequeño viene a Cantabria por temporadas a trabajar. Desde que se produjo el alto al fuego el pasado 13 de noviembre, la tensión y la represión en los territorios ocupados están más presentes que nunca. Ante la escalada de violencia sufrida por los activistas saharauis en los territorios del Sáhara Occidental por las fuerzas de ocupación marroquí, el pasado 31 de marzo, la Asociación de Inmigrantes Saharauis en Cantabria-Miyek, la Liga de jóvenes y estudiantes saharauis en Cantabria, la ONG Cantabria por el Sáhara y la Asociación Alouda Cantabria, con el apoyo de la Delegación del Frente POLISARIO en Cantabria organizaron una acción protesta.

¿Una de las detenciones más sonadas ha sido la del periodista Mohamed Lamin Haddi que lleva en huelga de hambre durante casi 80 días y a quién han prohibido de ver a sus familiares?

Sí. Su madre fue a verlo el mes pasado desde El Aaiún a Rabat porque no sabían nada de él. Ni siquiera podían comunicarse al teléfono. Cuando se presentó en la cárcel le mandaron regresar y no le dejaron verlo. Le han sentenciado a 25 años de cárcel de forma injusta y están jugando con su vida a su antojo.

Además, no solo encarcelan a periodistas…

La gente saharaui se vuelve activista simplemente por el hecho de reivindicar su derecho. Son muchísimos los y las saharauis que viven en la zona ocupada y tienen miedo a alzar la voz. No pueden permitirse salir. Los que lo hacen son secuestrados.

Y usted, ¿puede comunicarse con su familia que vive en territorios ocupados? ¿Ha cambiado algo desde el 13 de noviembre?

Las cosas han cambiado. Antes de esto teníamos conversaciones normales, como cualquier familia, por teléfono. Ahora hay días que llamo y no me lo cogen, otras llamo y cortan rápido porque no están seguros de quién está llamando o si hay alguien que está escuchando. Tampoco hablamos de temas políticos, simplemente nos llamamos para saber que tal va todo. La seguridad de hablar por teléfono ya no la tienen, se sienten vigilados.

¿Le han contado cómo vivieron la ruptura del alto al fuego?

Estuvieron varios días sin salir de casa. No sabían qué estaba pasando. Había mucha policía, peleas entre jóvenes saharauis y policía marroquí. Ahora van saliendo poco a poco a la calle, pero no hacen la vida de siempre. En algo tan simple como es ir a la frutería, les invade el miedo.

Sultana Khaya ha sido otra de las activistas sometida al maltrato y arresto domiciliario en Bojado, en los territorios ocupados, desde hace más de tres meses.

Perdió un ojo de las palizas que le dieron en 2007. Es una señora que todos los días sale y decide alzar la voz por las personas que no pueden hacerlo. Sigue saliendo a la calle al lado de su casa y no se mueve de ahí… Le da igual lo que le hagan porque va a seguir reivindicando sus derechos. Por eso la han sometido a arresto domiciliario, sin visitas, sin salidas… Grupos de hombres entraban a su casa y la pegaban. Es una mujer muy valiente porque arriesga su vida todos los días. La mujer saharaui tiene un papel muy importante en esta lucha. En todas las batallas han estado.

Además ella es la presidenta de la Liga Saharaui para la Defensa de los DDHH y en Contra del Expolio de los Recursos Naturales. Hay algunas organizaciones que han denunciado estos últimos ataques. Pero así todo, el silencio internacional o la intervención de la ONU sigue ausente.

Que la legalidad internacional nos de la razón no nos sirve de nada. No nos sirve de nada si es de palabra. La diplomacia ya cansa. Lo de los derechos humanos con el Sáhara es un chiste. O hacemos algo ya o dejamos de existir.

Marruecos y la prensa marroquí han silenciado esta guerra. ¿Para ellos no existe pero no han dejado de oprimir?

Exacto. Además, si alguien no reconoce el reino marroquí se está jugando la vida. Si se graba un vídeo mostrando su violencia, esa persona se está jugando la vida, la torturarán, la vigilarán y luego la familia no podrá hacer ninguna visita. Puedes morirte y nadie lo sabrá.

¿Qué diferencia hay entre nacer en territorios ocupados y en los campamentos?

Es muy diferente. Muchas de las personas que nacen en los territorios ocupados terminan adaptándose para no tener problemas. Por ejemplo, no conocen el hassanía. Si tienes dialecto saharaui te discriminan en el trabajo, en la universidad… Te adoctrinan en las escuelas para que te olvides de tu identidad. Mienten y adoctrinan. Dicen que los saharauis estamos secuestrados en Argelia. Si naces en la zona ocupada, y eres saharaui, estás condenado a tener problemas de por vida.

También quizás, a parte de ellos y ellas, no les apetezca vivir más violencia después de 45 años… y por eso se ‘adaptan’, ¿no cree?

Sí. Son 45 años y muchos quieren vivir tranquilos. Me da mucha rabia porque no sé qué va a pasar con ellos el día de mañana. Entiendo las dos partes. La familia es sagrada y muchas veces la manera de protegerla es callando y diciendo sí a todo.

¿Conoce la gente de su entorno en Cantabria la causa?

Mis amigos de siempre no recuerdan haber estudiado nada sobre el Sáhara. A veces tengo que explicar quién soy cuando me dicen: pero, ¿ese nombre de dónde es? Entonces asocian el Sahara con Marruecos.

¿Qué es indispensable para que ‘los hilos’ se muevan?

El apoyo de Argelia al Sáhara es fundamental.

(Fuente: eldiario -2021/04/11)